El senador reelecto por Santo Domingo señaló el estancamiento de reformas estructurales,
la continuidad del clientelismo y la pérdida del rumbo estratégico del país como las razones
que lo llevaron a separarse del bloque oficialista.
El senador Antonio Taveras Guzmán anunció hoy desde el hemiciclo del Senado de la
República su separación del bloque senatorial del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
En un discurso de tono sobrio y reflexivo, el legislador por la provincia de Santo Domingo
explicó las razones que, tras seis años en el proyecto político del presidente Luis Abinader,
lo llevaron a tomar esta decisión.
Taveras Guzmán fue parte de la coalición democrática que en 2020 respaldó la candidatura
de Abinader, en un momento en que la lucha contra la corrupción, el fin del clientelismo y
la transformación institucional eran las banderas centrales del movimiento. Ese contexto es,
precisamente, el punto de partida de su análisis.
“Juntos llegamos al poder levantando causas: la lucha contra la corrupción y la impunidad,
el necesario reconocimiento de derechos y la anhelada transformación social.”
El senador reconoció avances puntuales durante el período de gobierno, particularmente en
materia de independencia del Ministerio Público. Pero encuadró esos avances dentro de un
diagnóstico más amplio y más preocupante: el país sigue postergando las reformas que su
desarrollo requiere.
“Observo con profunda preocupación cómo postergamos reformas estructurales que nos
permitan avanzar como país. Seguimos atrapados en un modelo económico que crece pero
que no genera suficientes oportunidades.”
El diagnóstico de Taveras Guzmán abarcó áreas críticas. La educación, que a su juicio no
está produciendo la transformación social que prometió. El sistema eléctrico, al que
describió como “una herida abierta muy costosa”. La salud pública y la seguridad social,
que en sus palabras “siguen lacerando la dignidad de los dominicanos”. La persistencia del
clientelismo como práctica de gestión política.Y la lucha contra la corrupción, que ha su
criterio, se ha quedado a medio camino, creando la peligrosa percepción de que existen
actos que gozan de cierta indulgencia.
“Estamos atrapados en políticas de corto plazo, replicando viejas prácticas clientelares que
solo sirven para alimentar el círculo perverso de la pobreza.”
Para el senador, el problema de fondo no es coyuntural sino estratégico. Lo describió como
“la pérdida del rumbo”: la ausencia de una visión de largo plazo que oriente las decisiones
del Estado más allá del ciclo electoral. Es en ese punto donde sitúa el origen de su decisión.
Taveras Guzmán fue cuidadoso en distinguir entre una crítica al sistema y un señalamiento
personal al Presidente. En su intervención de hoy, como en la carta que remitió al
presidente Abinader la semana pasada, el tono fue de respeto sostenido. El senador
agradeció públicamente el trato recibido durante seis años y dejó abierta la posibilidad de
colaboración futura en iniciativas concretas.
“Apoyaré toda iniciativa del Ejecutivo o del Legislativo que fortalezca verdaderamente la
institucionalidad, combata la corrupción sin favoritismos y mejore las condiciones de vida
de los dominicanos.”
Finalmente, agradeció a los habitantes de la provincia Santo Domingo por la confianza y el
apoyo recibido; y se comprometió a seguir luchando por la tan anhelada profundización del
cambio.




