Por: Pedro René Almonte M.
La Cámara de Diputados (CD) de la República Dominicana es la mayor escuela política de nuestro país. Ahí no solamente se legisla, se fiscaliza y se representa a la ciudadanía; si no que también se aprenden todos los tiguerajes políticos, que la calle no les enseñó a los que tienen el privilegio y el compromiso de ocupar una curul en el primer poder del Estado. Proponer y aprobar leyes,en ocasiones parece un juego de niños, cuando llega la hora de articular consensos entre las diferentes fuerzas políticas que se encuentran en el hemiciclo. ¡Realmente hay que ser un Tiguere!
En tal sentido, hace ya unos días Alfredo Pacheco fue increpado por el Piro, y cuando este lo abordó, utilizó el calificativo de Tiguere, refiriéndose a Pacheco. Pacheco raudo y veloz no aceptó que le dijera así, este cruce de palabras entre el piro y Pacheco fue la viralización de la semana. Pero… ¿es realmente Pacheco un Tiguere en buen dominicano? Por supuesto que lo es, solo hay que ver cómo ha dirigido la Cámara de Diputados todo el tiempo que ha querido. Para muestra hablemos brevemente del “Pachecazo”. El Pachecazo fue un fuerte conflicto político donde hubo un tiroteo dentro de la Cámara, ocurrió el 16 de Agosto del 2003 y ese dia Pacheco se convirtió por primera vez en Presidente de la CD, en medio de enfrentamientos entre sectores del otrora PRD y el otrora PRSC. Hace 23 años Pacheco ya era Presidente de la CD y hoy lo es todavía, aunque de manera interrumpida.
De modo que, es innegable que Pacheco es un Tiguere, y de eso debe estar convencido el actual vocero en la CD de La Fuerza del Pueblo, José David Báez quien protagonizó junto a Pacheco un rifirrafe por la distribución de las comisiones que deben instalarse en esta legislatura. Pacheco le dijo lo siguiente al Diputado opositor por Santiago: “Usted quiere pelear, pues vamos a pelear”. También el Presidente de la CD, le hizo entender a JoséDavid que el PRM tiene mayoría y que él (Pacheco) es quien decide lo que se va a hacer.
Amigo Pacheco, de Tiguere a Tiguere: ¡Cuidado con perder la humildad, el poder es pasajero!



