Hablemos….
Por: @katherinediazpe
Desde que La Junta Central Electoral (JCE) inició el proceso de renovación de la nueva cédula de identidad y electoral el pasado 12 de abril, el organismo ha venido desarrollando un calendario logístico que se ha adaptado según las realidades que se han presentado.
Iniciamos con el mes de cumpleaños como período para renovar la cédula, los centros se abarrotaron de personas con fiebre por tener el nuevo documento, esto produjo quejas por la lentitud del proceso debido a la alta demanda, sin embargo, conforme avanzaron los días las quejas mermaron, los centros de cedulación ya no tenían tapón y cada vez menos personas acudían a renovar.
Ante este escenario, la Junta fue estratégica y ha tomado nuevas medidas para motivar y facilitar que los ciudadanos acudan a renovar su documento de identidad. Ahora ya no hay que esperar el mes de cumpleaños ni hacer cita en muchas de las oficinas.
El objetivo es cumplir con el calendario y que, si la providencia le acompaña y los ciudadanos son responsables, la Junta pueda terminar este proceso el 1ro. de abril de 2027.
Han pasado seis meses desde el inicio del proceso, y ya hay renovadas un poco más de cuatro millones de cédulas de las 8,730,372 habilitadas para renovación. Cerca del 50% ya tiene el nuevo plástico, pero si los que faltan siguen desinteresándose por acudir a tiempo, llegará el 1ro. de abril, fecha límite en la vigencia de la vieja cédula, y a partir de esa fecha quien no tenga la nueva cédula será un “muerto civil”.
La JCE le ha llamado “inhabilitado civil” al que no tenga la nueva cédula a partir de esa fecha, pero realmente será un “muerto civil”. Un muerto que no podrá realizar transacciones bancarias o recibir remesas, no podrá usar su seguro médico cuando necesite atención en salud; tampoco podrá votar, consumir los subsidios sociales del gobierno, renovar o solicitar visa, declarar a sus hijos, casarse, renovar o solicitar licencia de conducir, inscribirse en la universidad, solicitar empleo, o cualquier otro trámite que requiera el uso del documento, ya que vencido el viejo plástico ninguna institución pública o privada lo aceptará. Incluso, ya hay algunas que exigen la nueva cédula.
Aunque faltan otros seis meses para que venza el plazo fatal, el presidente de la Junta llamó a la población a no confiarse y dejar la renovación para último momento. Pero conociendo la idiosincrasia de una gran parte de los dominicanos, ya veremos las largas filas en los centros de cedulación, la espera y las quejas de los irresponsables que no hicieron el proceso con tiempo de antelación.




