Si bien es reconocible el crecimiento vertiginoso de la comunidad China en nuestro país y, sobre todo a nivel comercial, no es menos cierto, la lucha que ha representado para las mismas autoridades combatir las infracciones a las leyes que también comenten con regularidad.
De manera específica puede comprobar, en estos días recientes, como en el conocido sector que los identifica, el Barrio Chino, a la franca y sin desmedro, restaurantes infringen las leyes tributarias al no permitir cobros con tarjetas, refiriendo tácitamente a los clientes que deben pagar en efectivo o transferencia ya que no pagan impuestos.
En algún momento, pensé que a lo mejor gozan de algunas exenciones otorgadas a los comercios situados allí, zona que entró en funcionamiento en el año 2008, pero no, al investigar, todos deben acogerse a las leyes existentes.
Pero las leyes tributarias no son las únicas que violentan, ya la semana pasada el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones anunció el cierre de varios de los comercios propiedad de chinos, por deficiencias y anomalías estructurales, poniendo en riesgo a los clientes que las frecuentan.
¡El gobierno debe actuar! La República Dominicana es un país que acoge cálidamente a todo el que que decide venir y radicarse, pero jamás permitir que sea sobre la base de imponer y normalizar el caos y violentar las reglas, que duramente debemos cumplir cada dominicano.




