
Tras los acontecimientos que derivaron en la caída del régimen encabezado por Nicolás Maduro, una de las preguntas más recurrentes en el debate público y mediático es por qué Diosdado Cabello, considerado uno de los hombres más poderosos del chavismo, no fue detenido junto a otros altos funcionarios.
Desde una perspectiva noticiosa, analistas y fuentes cercanas al proceso coinciden en que la respuesta no obedece a una sola causa, sino a la convergencia de varios factores políticos, estratégicos y operativos.
1. Control territorial y redes internas
Cabello ha mantenido históricamente una influencia clave sobre estructuras internas del poder, particularmente en áreas sensibles como el partido oficialista y sectores de seguridad. Ese control habría dificultado una acción inmediata en su contra sin provocar una reacción en cadena o focos de inestabilidad adicionales.
2. Prioridades de la operación
En procesos de transición o quiebre político, las acciones iniciales suelen concentrarse en figuras directamente asociadas al mando ejecutivo y a la toma de decisiones más recientes. Fuentes señalan que el objetivo inmediato fue desarticular el centro de poder presidencial, dejando otros actores para fases posteriores.
3. Cálculo político y negociaciones
Distintos observadores apuntan a la posibilidad de negociaciones discretas. En escenarios de alta tensión, algunos actores son “contenidos” temporalmente como parte de acuerdos tácitos destinados a evitar confrontaciones armadas o sabotajes institucionales.
4. Factor tiempo e información
Otra hipótesis es que Cabello habría contado con información anticipada que le permitió resguardarse o reducir su exposición pública en el momento crítico, algo común en estructuras donde la lealtad interna se fragmenta rápidamente.
Por ahora, la ausencia de una captura no implica necesariamente un cierre del capítulo. En contextos de transición política, las responsabilidades suelen abordarse de forma escalonada. La atención, sin embargo, sigue puesta en el rol que Diosdado Cabello pueda jugar en el nuevo escenario venezolano y en si las autoridades avanzarán, más adelante, hacia acciones judiciales en su contra.




