Monte Plata, República Dominicana. En la mañana de este lunes 15 de junio, residentes de los parajes de Antón Sánchez, Hidalgo, Plaza Cacique y otras comunidades cercanas despertaron con una jornada de protesta en rechazo a las operaciones de la minera San Agustín, realizando la quema de neumáticos y bloqueos en importantes vías de acceso de la zona.
Las manifestaciones provocaron entaponamientos en la Autovía del Nordeste y en la carretera que comunica el municipio de Monte Plata con estas comunidades rurales, generando interrupciones temporales en el tránsito vehicular y llamando la atención de ciudadanos y autoridades.
De acuerdo con los comunitarios, estas acciones son el resultado del creciente descontento que existe entre los habitantes de la zona, quienes aseguran haber agotado los canales institucionales y diplomáticos para denunciar los presuntos daños ambientales que atribuyen a las actividades de la minera. Afirman que durante meses han solicitado la intervención de las autoridades competentes, sin recibir respuestas concretas ni soluciones satisfactorias a sus preocupaciones.
Los manifestantes sostienen que la defensa del agua, los suelos y los recursos naturales no es una lucha política ni particular, sino una causa de supervivencia para cientos de familias que dependen directamente de la agricultura y de la producción de cacao, frutos menores y otros rubros que constituyen la base de la economía local.
Asimismo, expresan preocupación por las posibles consecuencias que las actividades extractivas puedan tener sobre las fuentes hídricas, la biodiversidad y la calidad de vida de las comunidades. Señalan que la protección del medio ambiente debe ser una prioridad para el Estado, especialmente en zonas donde la producción agrícola y los recursos naturales representan el principal sustento de la población.
Los comunitarios consideran injusto que sus reclamos continúen sin ser atendidos por los ministerios e instituciones responsables de velar por la protección ambiental y el bienestar de los ciudadanos. En ese sentido, reiteraron su llamado al Gobierno y a las autoridades competentes para que escuchen sus denuncias, realicen las investigaciones correspondientes y promuevan espacios de diálogo que permitan encontrar soluciones transparentes y sostenibles.
Finalmente, advirtieron que continuarán desarrollando acciones pacíficas y ejerciendo su derecho a la protesta hasta que sus preocupaciones sean escuchadas y se garantice la protección de los recursos naturales de la zona. “No estamos luchando solo por nuestras comunidades, estamos luchando por el agua, por la tierra y por el futuro de las próximas generaciones”, expresaron algunos de los participantes durante la jornada de protesta.



