Por: Pedro René Almonte M.
El conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, por lo visto no dejará un claro ganador, aunque las partes defiendan su postura, lo cierto es que, la verdad es la primera víctima en toda guerra. Una cosa es ganar la guerra en el terreno, otra muy diferente es ganarla en los focos mediáticos. Lo que sí es seguro es que Estados Unidos ha sufrido una derrota estratégica. La guerra, no es más que la continuación de la política por otros medios, y si en una guerra no se consiguen los objetivos políticos que sirvieron como argumento para iniciarla, pues entonces ocurre una derrota estratégica. Inicialmente el primer bombazo que le metió USA a Irán, fue para tumbar a la República Islámica y conseguir un cambio de régimen, ambas cosas no se han logrado y dudo que se logren. Donald Trump a todas luces ha sufrido una derrota estratégica.
Asimismo, Donald Trump ha visto como los aliados de USA se han quedado detenidos, observando como algo que podía haberse resuelto con la diplomacia, se ha preferido resolver por otros medios. Hay un aliado en específico que no sólo se ha quedado observando, sino que ha manifestado su desaprobación a este conflicto; es el caso de España en persona de su Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, quien se ha convertido en el más acérrimo crítico de Donald Trump.
Sin embargo, llama la atención el papel que ha jugado el gobierno dominicano, por un lado el Presidente Luis Abinader cerró filas con Donald Trump el pasado 7 de marzo en el “Escudo de las Américas”; y por el otro lado envían al Ministro de Justicia de la República Dominicana, Antoliano Peralta a respaldar la IV reunión “En defensa de la Democracia” auspiciada por el propio Pedro Sánchez, quien actualmente está de a balazos con nuestro hermano mayor, USA.
En tal sentido, esto no se trata ser frio, caliente o tibio, se trata de los intereses que tiene el Estado Dominicano. Ciertamente, USA siempre será nuestro socio preferencial,pero tampoco se puede obviar que España fue el país con mayor Inversión Extranjera Directa en la República Dominicana el año pasado, superando los mil millones de dólares.
¿Con Dios y con el Diablo? Sí, cuando le convenga a la República Dominicana.




