Los pastores y líderes cristianos Marcos Yaroide y Laura Cárdenes emitieron un comunicado público en el que rechazan de manera “categórica, absoluta y enérgica” las recientes acusaciones que aseguran que habrían cobrado dinero por realizar oraciones a personas.
La declaración surge en medio de la controversia generada tras señalamientos realizados por una comunicadora y del debate público originado por un reciente reportaje sobre líderes religiosos en redes sociales.
En el documento, la pareja afirma que “jamás hemos cobrado por orar por una persona” y sostiene que quien realice esa acusación “tiene la obligación moral y legal de respaldarla con pruebas contundentes”.
Asimismo, aseguran que durante toda su trayectoria ministerial, artística y pública han procurado actuar con integridad, transparencia y temor de Dios, destacando que, hasta la fecha, nadie ha podido demostrar que hayan cometido actos de robo, estafa, fraude o cualquier conducta deshonesta.
Los pastores también hicieron referencia a los límites de la libertad de expresión, señalando que, si bien constituye un derecho fundamental, no ampara la difamación, la calumnia ni la atribución de hechos falsos que afecten la honra de las personas. Además, advirtieron que la manipulación de contenido audiovisual para crear una realidad inexistente podría generar consecuencias legales para quienes la practiquen.



